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 Actualidad Octubre 2007 Minimizar

Miércoles, 31 de Octubre de 2007
Título de Técnico en Emergencias Sanitarias
La SEMES ve logrado, con la aprobación oficial del título de técnico en emergencias sanitarias, uno de sus principales objetivos. Leer más...

Viernes, 27 de Octubre de 2007
Aprobado el Título de Técnico en Emergencias Sanitarias
La formación y la profesión del Técnico en Emergencias Sanitarias ya están en progreso de forma legal, según el Consejo de Ministros en Madrid. Leer más...

Miércoles, 24 de Octubre de 2007
II. Congreso Internacional de Técnicos de Emergencias
Dirigido a Técnicos en Emergencias, Fuerzas de Orden Público, Personal Sanitario (Médicos/as DUEs), Agrupaciones de Voluntarios de Cruz Roja, Protección Civil y Bomberos Voluntarios, Rescatadores, Socorristas, Bomberos, etc. Leer más...

Jueves, 11 de Octubre de 2007
Regulación la desfribrilación semiautomática
Su implantación generalizada en manos de primeros intervinientes salvaría muchas vidas. Leer más...

Martes, 2 de Octubre de 2007
20.000 muertes súbitas al año
Cada minuto que se retrasa el tratamiento con un desfibrilador la mortalidad aumenta un 10% Leer más...


  
     

 

Miércoles, 31 de Octubre de 2007

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 Título de Técnico en Emergencias Sanitarias Minimizar

La SEMES ve logrado, con la aprobación oficial del título de técnico en emergencias sanitarias, uno de sus principales objetivos

En opinión de esta Sociedad Científica, el reconocimiento del título "resuelve el problema de la heterogeneidad en la formación del Técnico, y permite la evolución del sistema de urgencias y emergencias en nuestro país con distintos escalones asistenciales"

Redacción, Madrid (31-10-07).-Tras la aprobación por el Gobierno, el pasado 26 de octubre del título de Técnico en Emergencias sanitarias, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) ha aplaudido la decisión gubernamental, manifestando, al respecto, que “la aprobación del título supone la consecución de nuestro principal objetivo, ver reconocido a nivel académico lo que ya era una realidad como profesión y, además, y no menos importante establecer unos principios formativos comunes en todo el Estado", según Miguel Ruiz Madruga, vicepresidente cuarto y responsable de Técnicos en dicha Sociedad.

A juicio de esta Sociedad Científica, dicho reconocimiento académico va a tener con toda seguridad un efecto positivo en la prestación de la asistencia sanitaria urgente, pues resuelve por un lado el problema de la heterogeneidad en la formación del Técnico, y por otro permite la evolución del sistema de urgencias y emergencias en nuestro país con distintos escalones asistenciales (básico, intermedio y avanzado).

Estos dos aspectos suponen un salto cualitativo en el objetivo establecido por la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud de asegurar a los ciudadanos el derecho a la protección de la salud en condiciones de igualdad efectiva para todos los ciudadanos, independientemente del territorio donde resida y con la calidad necesaria para dar solución a sus problemas de salud en el ámbito pre-hospitalario.

La figura profesional del técnico en emergencias sanitarias reforzará de manera significativa las capacidades de nuestro sistema sanitario para aumentar la supervivencia ante muerte súbita cardiaca, mejorar la respuesta sanitaria ante la lacra que suponen los accidentes de tráfico o laborales y avanzar en el desarrollo de todo el operativo de respuesta ante las catástrofes.

Esta Sociedad Científica celebra la sensibilidad que desde los Ministerios de Sanidad y Consumo y de Educación, Cultura y Deporte han tenido ante nuestra solicitud de establecer el currículo académico del Técnico en Emergencias Sanitarias así como los esfuerzos realizados para hacerlo realidad en el mínimo plazo posible.

Desde SEMES, entendemos que esta nueva titulación –concluye Ruiz Madruga- responde claramente a las necesidades de la sociedad del conocimiento, basada en la competitividad, la empleabilidad, la movilidad laboral y el fomento de la cohesión y la inserción social, cumpliéndose el objetivo de proporcionar a las personas la formación requerida por el sistema productivo".

Madrid (31-10-07)
Noticia extraida de la página:
www.elmedicointeractivo.com


  
     

 

Viernes, 26 de Octubre de 2007

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 Aprobado el Título de Técnico en Emergencias Sanitarias Minimizar

La formación y la profesión del Técnico en Emergencias Sanitarias ya están en progreso de forma legal, según el Consejo de Ministros en Madrid

Gracias al empeño y empuje de un grupo de trabajo de SEMES y tantos esfuerzos de otras sociedades y Asociaciones de Técnicos, el horizonte es cada vez más claro de cara a la profesión del Técnico en Emergencias Sanitarias

Redacción EKALME - SEMES Euskadi. Son tantos los esfuerzos realizados por ese grupo de trabajo que hace pocos años recogió el testigo de la situación del Técnico en Emergencias Sanitarias, que cualquier premio resulta casi imperceptible por cada uno de sus miembros. Nuestra más sincera enhorabuena desde este lado de la península.

Para ellos el reconocimiento público que se brinda con estas pocas palabras, con el objetivo de al menos hacer público todo el trabajo, y sobre todo, el logro.

Por fin la situación del Técnico empieza a verse con más claridad. Han sido años de incertidumbre. Una pugna entre lo que el Técnico era y entre lo que debería ser. Estaba claro, que en la calle se veía a un monton de gente uniformada (e incluso sin uniformar en sus principios) que hacía de ángeles de la guarda ante tan terribles situaciones que nos suceden a las personas de a pie a diario. ¿Quien no ha vivido o conoce a quien ha pasado por una situación de emergencia sanitaria, y al ver una ambulancia llegar no se ha tranquilizado depositando en ese personal toda la confianza?

Claro que todo ese asombro se ve diferente según su perspectiva. El ciudadano no sabe sobre la formación que ha recibido ese Técnico. Ni tan siquiera se preocupa por la situación de su profesión. A el sólo le preocupa el estado de salud de su familiar - amigo o el suyo propio, y es lógico ya que es lo que le está provocando su estrés y ansiedad. Por contra, el personal de la ambulancia que trata de calmar y paliar la situación, piensa que todo lo que se sucede puede tener una mejor solución si su formación fuera mejor, de más calidad, y su profesión estuviera debidamente regulada (y porqué no, debidamente incentivada).

La hora de trabajar

"No se puede pedir, sin dar". Es una frase que ha sido interpretada por las diferentes instituciones y colectivos a su gusto y antojo. No se puede pedir más incentivos si no están justificados. No se puede pedir estar preparados si no se ofrece esta preparación. No se puede atender si no se está formado. Y mientras tanto, el tiempo pasa y la crispación va en aumento.

Por fin, de la mano de SEMES, colectivos, empresas y sindicatos, y todos con el mismo objetivo, se decide dar un paso importante: "pedir dando". Si las pegas eran pasadas como pelotas entre instituciones, ahora se ofrecen soluciones antes de pedir respuestas. Con esa medida politica interna, no hay manera de que nadie se pueda resistir a aprobar una ley que hace 20 años que se busca. "El Técnico, lo es ya por formación y por profesión".

El grupo de trabajo de SEMES a lo largo de estos cinco últmos años, recuperó algo que se inició hace ya más tiempo, y con la casualidad de encontrarse con personas completamente motivadas dispuestas a dedicar todo el tiempo del mundo, y sin miedo a los posibles escalones de fracasos a superar, se abordo la formación con los mejores especialistas en ello. Además, contaban esta vez con la ayuda de la cobertura legal de un vacío que hasta el momento existía, La ley de Cualificaciones Profesionales. Ahora solo dependía de ellos.

Ayer por fin, el consejo de ministros, aprobo por consenso mayoritario el Título de Técnicos en Emergencias Sanitarias. Ehorabuena a todos, pero con puntos suspensivos. Aún queda mucho trabajo, especificaciones, abordajes legales, y escalones que superar para que esa ley llege en pleno a todos, pero visto la fuerza y la motivación con la que se actúa, en EKALME - SEMES Euskadi no nos queda la menor duda de que todo lo que se proponga saldrá adelante.

Un gran abrazo a todos esos amigos a los que se hace referencia en este artículo. Seguiremos apoyandoos con palabras y publicidad.

(26-10-07)
Secretaría Científica
EKALME - SEMES Euskadi


  
     

 

Miércoles, 24 de Octubre de 2007

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Jueves, 11 de Octubre de 2007

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 Regulación la desfribrilación semiautomática Minimizar

SEMES insta a las autoridades sanitarias a regular la desfribrilación semiautomática

Su implantación generalizada en manos de primeros intervinientes salvaría muchas vidas

Madrid, 11 de septiembre.- Con el objetivo de reducir los casos de muerte súbita, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) insta a las autoridades sanitarias para que regulen la desfibrilación semiautomática, toda vez que en el momento actual no lo está en todos los servicios de salud. Además, las pocas CC.AA. que la regulan no lo hacen de manera homogénea ni con validez para toda España, aun cuando se trata de un elemento básico, pero no suficiente, para el correcto funcionamiento de lo que se conoce como cadena de supervivencia. Esta cadena, de la que es el primer eslabón, se completa con la intervención de los servicios de emergencia que ya en manos de los profesionales sanitarios ha demostrado que salva muchas vidas.

La muerte súbita del adulto, como en el reciente caso, entre otros, del futbolista Antonio Puerta, está producida por una serie de enfermedades que en su mayor parte son de origen cardiaco. Lejos de tratarse de un problema infrecuente en nuestro medio, la cifra estimada es de 20.000 casos anuales (0,5 por cada 100.000 hab./año), pudiendo llegar a ser el 12% de todas las muertes naturales, o más que la suma de todas las muertes por cáncer.

Las enfermedades desencadenantes de este episodio son fundamentalmente cardiacas, que terminan todas ellas con el complejo taquicardia ventricular-fibrilación ventricular y la consiguiente ineficacia mecánica cardiaca. La muerte súbita está claramente relacionada con la edad, aumentando en cinco veces entre los 60 a lo 70 años, relación muy influida por el incremento de cardiopatía isquémica con la edad, causa fundamental de éste en los pacientes adultos.

Las muertes súbitas en personas jóvenes, incluidas las de los deportistas, tienen una serie de causas distintas de las de los adultos, mientras que en los primeros predominan lesiones estructurales miocárdicas distintas de la cardiopatía isquémica en los adultos es la enfermedad coronaria la causante, aunque el motivo de la inactividad mecánica cardiaca final sea la misma: el complejo taquicardia ventricular-fibrilación ventricular, la mayoría de las veces reversible con una desfibrilación y asistencia inicial temprana.

El análisis de la respuesta dada por los ciudadanos señala también que predomina una visión básicamente "pragmática" sobre los aspectos biológicos y médicos, es decir, que lo que se quiere saber es sobre todo resultados. En otras palabras, lo que realmente buscan los europeos es información útil en la vida cotidiana, por ejemplo para protegerse frente a determinadas enfermedades infecciosas.

Los episodios de muerte súbita en jóvenes predominan en personas que realizan una actividad deportiva intensa, ya que el esfuerzo físico intenso o situaciones de estrés pueden precipitar la aparición de la arritmia cardiaca. La frecuencia de presentación de episodios de muerte súbita entre deportistas es difícil de estimar aunque existen cifras aproximadas de muertes en menores de 30 años mientras practican deporte, de 5-10 casos anuales, con un claro predominio de varones.

Algunos conceptos básicos en la asistencia son fundamentales quedando integrados en la denominada cadena de supervivencia: el primero es que la parada mecánica cardiaca es una situación que exige una actuación inmediata para evitar daños en otras estructuras, fundamentalmente el cerebro, y facilitar la reversión de la arritmia cardiaca que la ha causado.

Por lo tanto, es imprescindible poner en marcha el sistema de atención a las emergencias (061-112). Que las maniobras de resucitación básica, masaje y ventilación son fundamentales y que añadidas a la desfibrilación temprana son las bases para recuperar el latido cardiaco y reducir el daño miocárdico. La falta de respuesta a la primera desfibrilación supone una situación complicada que debe ser manejada por personal muy experimentado, por lo que los programas de acceso a la desfibrilación por personal no sanitario (desfibriladores semiautomáticos) deben estar integrados en los sistemas de emergencias y funcionar en tándem con ellos.

Por otra parte el papel de los primeros intervinientes es vital aportando desfibrilación inmediata o ganando tiempo hasta la llegada de los sistemas avanzados mediante el masaje cardiaco y la ventilación.

Semes, como sociedad científica directamente relacionada con el tratamiento de los casos de muerte súbita, se esfuerza en todos los foros por ampliar el conocimiento sobre este problema mediante programas de formación acreditados, ponencias en sus congresos y desarrollo de investigación para mejorar los resultados en la atención a estos pacientes, así como sensibilizar a las autoridades sanitarias para que adopten e implanten las medidas necesarias para abordar de manera adecuada este problema.

Madrid 11 de Septiembre de 2007
Noticia extraida de la página:
www.semes.org


  
     

 

Martes, 2 de Octubre de 2007

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 20.000 muertes súbitas al año Minimizar

20.000 muertes súbitas al año

Cada minuto que se retrasa el tratamiento con un desfibrilador la mortalidad aumenta un 10%

CARMEN GIRONA - Madrid - 02/10/2007. El futbolista Antonio Puerta cayó fulminado en el campo de fútbol a finales de agosto por una parada cardiaca. Tras sufrir otras dos, falleció. A los pocos días, otros dos futbolistas, un español y un zambo, tuvieron la misma mala fortuna y murieron en el acto. Se calcula que en España se producen unos 20.000 casos de muerte súbita de adulto al año, de los que entre 5 y 20 son jóvenes menores de 30 años, en su mayoría varones que fallecen mientras practican deporte. La terapia precoz con desfibriladores, aparatos que transmiten corriente eléctrica al corazón, son la única terapia eficaz para evitar la muerte súbita de origen coronario.

"La muerte súbita no siempre implica mortalidad. Ocurre diariamente en el hospital. Al paciente se le para el corazón, se le reactiva y no se muere ninguno porque se aplica el tratamiento de forma inmediata. Pero la situación cambia cuando este episodio sucede fuera del ámbito hospitalario y no está controlado. Por cada minuto que se retrasa el tratamiento la mortalidad aumenta un 10%", señala Luis García Castrillo, coordinador del servicio de Urgencias del hospital Marqués de Valdecilla, de Santander, y secretario científico de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES).

La muerte súbita es una forma inesperada de morir que aumenta con la edad. Las personas mayores fallecen en el 90% de los casos por cardiopatía isquémica, donde subyace fundamentalmente arteriosclerosis coronaria. Los jóvenes deportistas y menores de 35 años mueren en su mayoría por anomalías estructurales del corazón, que generan arritmias desencadenadas por un gran esfuerzo y estrés. Entre las lesiones más frecuentes figuran la miocardiopatía hipertrófica -un crecimiento excesivo del miocardio ventricular izquierdo-, anomalías del origen de las arterias coronarias y la displasia arritmogénica del ventrículo derecho, la dolencia que sufría Puerta, y que se caracteriza porque existe una infiltración grasa y fibrosa en las paredes del ventrículo derecho.

El 80% de las paradas cardiacas suceden por fibrilación ventricular, un estado que se caracteriza por una actividad eléctrica del corazón tan grande y desordenada que el órgano se para y es incapaz de bombear la sangre, lo que provoca daños en el cerebro.

Para explicar los conceptos de fibrilación y desfibrilación, Castrillo se remite a un ejemplo que utiliza con sus alumnos de la Facultad de Medicina de Santander: "Imaginemos una trainera en donde todas las personas reman al unísono. La embarcación avanza a una gran velocidad pero si cada una rema por su cuenta los remos se mueven pero no avanzan. Eso es la fibrilación. La desfibrilación, en cambio, sería el equivalente de colocar a un individuo en la popa que hace que los remeros paren y empiecen de nuevo de forma ordenada. Para sincronizar el corazón, se aplica una descarga eléctrica por la que todas las células quedan en reposo y empiezan a latir de nuevo al mismo tiempo", explica.

Los desfibriladores externos semiautomáticos (conocidos como DEA) son aparatos ligeros que han tenido una gran expansión en los últimos años por su eficacia y porque no requieren conocimientos médicos para su uso, aunque sí un entrenamiento adecuado previo. Analizan la actividad eléctrica del corazón y son capaces de identificar si la arritmia sufrida se puede tratar con una descarga eléctrica. Si no hay que tratarla, no se realiza la descarga eléctrica; pero si está indicada, selecciona la energía necesaria para tratarla, prepara la carga y pide que se pulse el botón de descarga.

El problema que atañe a la utilización de desfibriladores por personal no médico es que su uso se considera una terapia; por tanto, tienen que estar regulados. En España sólo ocho comunidades autónomas (Galicia, Andalucía, Navarra, Cataluña, País Vasco, Canarias, Asturias y Aragón, por orden de publicación de decreto) cuentan con legislación en esta materia entre las que, además, existen importantes diferencias. Ninguna obliga a utilizarlos en lugares públicos, aunque Aragón los recomienda. Castilla y León, Valencia y Madrid han elaborado sus decretos pero todavía no están publicados.

"Se necesita una regulación nacional básica que permita la utilización y armonice el uso y la formación de este aparato por personal no sanitario, bomberos, policías, cuerpos de seguridad del Estado, azafatas y vigilantes. Esta ley debe ir acompañada de un sistema de actuación integrado dentro de un sistema de emergencias médicas, es decir, que siempre que se active un desfibrilador externo semiautomático se debe activar el sistema de emergencias local. Si fuésemos capaces de aplicar la desfibrilación precozmente, con servicios más próximos al ciudadano, podríamos duplicar la supervivencia", sostiene Luis Jiménez Murillo, presidente de la SEMES.

¿Dónde deben instalarse estos equipos? Los expertos coinciden en que se deben colocar en aquellos lugares públicos en los que exista una gran aglomeración o tránsito de personas, como aeropuertos, estaciones de trenes, eventos, grandes superficies, centros deportivos de alta competición y en los vestuarios en los que el deporte exija un gran esfuerzo. Además deben estar bien señalizados y colocados estratégicamente. "Hoy por hoy no existe obligación de instalarlos en estos lugares, y si cuentan con un desfibrilador se debe disponer de la formación adecuada para utilizarlos", advierte el presidente.

Javier García Vega, subsecretario de Formación continuada de la SEMES, y representante para España y Portugal de la Asociación Americana del Corazón (AHA en sus siglas en inglés) ha colaborado en la asistencia médica del último gran premio de motociclismo de Estoril (Portugal) e insiste en que hay grandes diferencias entre unas comunidades y otras. "La primera es quién está autorizado o no para impartir y recibir los cursos. Además de eso, son de distinta duración, con lo cual una persona que se forma en una comunidad no tiene capacidad legal para actuar en otra comunidad y, por otra parte, en las comunidades donde no existe legislación, los colectivos no saben qué hacer y depende del juez el decidir si se ha actuado correctamente. Es necesario, por tanto, unificar la formación en este campo en todo el territorio español", afirma García Vega.

Sólo en 2006 la SEMES entrenó en reanimación cardiopulmonar a más de 10.000 personas. Sus cursos están acreditados por la Asociación Americana del Corazón con quien mantiene un convenido de formación y colaboración científica desde 2002.

La cadena de supervivencia

Las sociedades científicas establecen claramente las directrices en caso de muerte súbita. Están integradas en la llamada cadena de supervivencia, una secuencia de cuatro actuaciones, o eslabones, que se realizan en situaciones de emergencia para aumentar la supervivencia. La acción inmediata es fundamental porque la vida depende de lo que se consiga en los 10 primeros minutos.

En el primer eslabón hay que alertar al sistema sanitario, que en España es el 061 para urgencias médicas y el 112 para todas las urgencias. Si no se está capacitado para iniciar las maniobras de resucitación cardiopulmonar (segundo eslabón) mientras llega el servicio médico, hay que buscar ayuda. Algunos centros tienen un sistema de activación coordinado con el sistema de emergencias y, en general, las grandes superficies tienen un médico o enfermera de asistencia que disponen de un desfibrilador a utilizar en el caso de que la parada se haya producido por fibrilación ventricular (tercer eslabón). En el cuarto y último se requiere la actuación del personal sanitario especializado.

"El objetivo de la resucitación cardiopulmonar es mantener una circulación sanguínea y respiración de emergencia para proteger a los órganos vitales, corazón y cerebro, de la falta de oxígeno. Una vez que se consigue, hay que identificar el origen de la parada cardiaca", afirma Montero Pérez, subdirector médico del área de Urgencias y Críticos del hospital Reina Sofía de Córdoba y secretario de formación de la SEMES.

Las medidas básicas de resucitación cardiopulmonar (RCP), el boca a boca y el masaje cardiaco, son técnicas muy fáciles de aplicar y que pueden salvar muchas vidas, aunque con frecuencia quedan en el olvido. Se utilizan cuando una persona sufre una parada respiratoria, cardiaca, o se ahoga en el agua, comprobando primero que la vía área está despejada.

(02-10-07)
Noticia extraida de la página:
www.elpais.com